El aeropuerto del futuro

Los aeropuertos ya no son complejos independientes y aislados con el único propósito de facilitar el transporte de viajeros a diferentes ubicaciones geográficas. En su lugar, han evolucionado a ser como verdaderas ciudades, unidas e integradas a la comunidad que las rodea, así como enfocadas en brindar a los pasajeros la mejor experiencia posible durante su viaje. La era de la "aerotropolis" ha llegado, y una multitud de factores deben ser considerados en términos de planificación y diseño para crear los aeropuertos del futuro.

Para sobrevivir y prosperar, mientras se cumple con las previsiones de crecimiento esperadas para el futuro, los aeropuertos deben entregar programas de expansión y actualización de infraestructura mientras manejan una multitud de stakeholders ​​y expectativas. Específicamente, se debe tener en cuenta la comunidad local. Los aeropuertos tienen que considerar cómo será trabajar, vivir y viajar en los alrededores, y cómo puede contribuir y apoyar el desarrollo económico basado en la tecnología, integrado en un entorno urbano inteligente. Deben interconectarse alrededor de la región y convertirse en un potenciador para el desarrollo económico relacionado con la aviación, creación de empleos que aporten valor y la competitividad regional. Existe una gran oportunidad para que los aeropuertos dejen de ser simplemente un centro de transporte funcional y transaccional, para convertirse en una experiencia atractiva y de buena calidad tanto para pasajeros como para ciudadanos.

Cuanto más agradable, fluida y sin contratiempos la experiencia del pasajero dentro de un aeropuerto sea, mayor será la satisfacción del cliente. La digitalización permitirá a los aeropuertos potenciar el pasajero de modo de lograr la reducción o incluso eliminación de las principales molestias y frustraciones para los pasajeros. Por ejemplo, el uso de la tecnología de reconocimiento facial y la biometría pueden acelerar el proceso de check-in y vincularse con el equipaje, para reducir el estrés en la rutina de entrega y recogida del mismo. Algunos aeropuertos ya están desasociando los pasajeros de su equipaje mediante el etiquetado electrónico RFID, identificando y vinculando esto con el proceso de check-in. En Hong Kong, los pasajeros tienen la opción de dejar sus maletas en una estación de metro en el centro de la ciudad y viajar al aeropuerto solo con el equipaje de mano.

El diseño de terminales debe tener en cuenta e integrar las necesidades del cliente. Hay un pequeño pero creciente número de aeropuertos - liderados por el Aeropuerto Changi en Singapur - que están mostrando el camino. Están creando mejores experiencias para los pasajeros al proporcionar características como zonas silenciosas, sleep pods (“cápsulas” para dormir) y áreas de entretenimiento multigeneracional, adecuadas tanto para jóvenes como para mayores, que tienen como finalidad reducir el estrés de los pasajeros. El objetivo es crear una sensación de integración, donde es agradable estar, así como crear "experiencias" para los pasajeros que incluyan arte y cultura, música, películas, exquisita gastronomía, hoteles y entretenimiento digital. Realizado de modo correcto, esto crea un círculo virtuoso, donde las buenas experiencias de los pasajeros permiten un mayor relajo, lo que también brinda una mayor disposición para gastar.

Tras la reunión de la COP21 en París en 2015, se estableció un objetivo inicial para la creación de 50 aeropuertos carbono neutral en todo el mundo hasta 2030, objetivo que se incrementó en 2017 a 100. Entre estos y otros estándares ambientales, los aeropuertos se encuentran bajo la presión para operación en entornos locales más estrictos, donde los permisos para operar - y las preferencias de los pasajeros - se basan cada vez más en el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad muy locales. Los edificios de los terminales son, de lejos, los activos de mayor consumo energético de un aeropuerto; específicamente, elementos como el manejo de equipaje, iluminación, refrigeración e infraestructura de TI. Los nuevos aeropuertos por construir tienen la ventaja de lograr balancear la ecuación de energía desde el primer día, pero los aeropuertos ya existentes también tienen oportunidades importantes para reducir sus cargas de energía. Dada la creciente demanda de electricidad, los aeropuertos están introduciendo operaciones más resilientes por medio de tecnologías de almacenamiento de energía mejorada, mediciones inteligentes y smart grids para crear resiliencia frente a los principales cortes de energía.

Si diseñados adecuadamente se aprovecha la infraestructura digital más reciente, los aeropuertos se encontrarían en una posición única no solo para satisfacer la creciente demanda mundial de vuelos, sino también para ofrecer importantes beneficios económicos en forma de servicios de turismo, comercio y negocios. Al convertirse en una ciudad aeropuerto, o "aerotropolis", pueden aportar a la región beneficios económicos y sociales mucho mayores que si actuaran de forma aislada. Se lo debemos a las generaciones futuras lograr que la planificación y el diseño sean correctos.

 



   Autor: Nick Hutchinson
   Global Leader Integrated Airport Solutions
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Micaela Barrientos

Gerente de Negocios Ask me a question